La sombra del financiero estadounidense Jeffrey Epstein, condenado por tráfico sexual de menores, continúa proyectándose sobre la élite empresarial e intelectual global. En México, el nombre del magnate Ricardo Salinas Pliego, dueño de Grupo Salinas y TV Azteca, ha vuelto al centro del debate público tras revelarse detalles explícitos sobre su presencia en los archivos vinculados a Epstein y las redes que utilizaban la justificación pseudocientífica para encubrir dinámicas de dominación y abuso.
El magnate en los registros de Epstein: Una reunión post-condena
De acuerdo con investigaciones periodísticas basadas en las filtraciones de las agendas de Jeffrey Epstein —particularmente en la investigación "Epstein y Salinas Pliego", publicada por el periodista Fabrizio Mejía Madrid en SinEmbargo—, el evasor fiscal Ricardo Salinas Pliego aparece mencionado un total de 26 veces en los archivos del pedófilo y traficante estadounidense. Estas menciones vinculan de manera directa al empresario mexicano con el entorno más íntimo del financiero.
Un aspecto crítico y sumamente alarmante es la temporalidad de los encuentros. Los registros indican que cuando Salinas Pliego sostuvo reuniones o interacciones documentadas con Epstein, este último ya cargaba con una condena formal emitida en el estado de Florida en el año 2008 por delitos sexuales que involucraban a menores de edad. Esto derriba cualquier argumento basado en el desconocimiento de las actividades criminales de Epstein, puesto que su estatus como agresor sexual convicto era un hecho de dominio público internacional.
Ante estos señalamientos, la estrategia del presidente de Grupo Salinas ha sido la minimización. Públicamente, el magnate ha pretendido atenuar la gravedad del vínculo afirmando de manera despectiva que únicamente habló "quince minutos" con Epstein. No obstante, la sistematicidad de su aparición en los archivos controvierte la narrativa de un encuentro fortuito o superficial, posicionándolo dentro de una red de contactos sumamente selecta.
El paralelismo con los Legionarios de Cristo: impunidad y poder
Este patrón de cercanía con figuras e instituciones envueltas en sistemas de encubrimiento no se limita exclusivamente a la red de Epstein. Existe una afinidad sumamente polémica entre las estructuras de poder de Salinas Pliego y la cúpula de los Legionarios de Cristo. Las críticas apuntan a los preocupantes paralelismos entre la protección mediática y legal hacia perfiles agresores dentro del círculo del magnate, y el hermetismo institucional con el que la congregación religiosa operó durante décadas para encubrir los crímenes de Marcial Maciel. A esta matriz se suma la coincidencia de ambos actores en el uso de opacas redes financieras offshore para evadir responsabilidades, revelando un modelo operativo compartido donde el influyentismo blinda sistemáticamente a las élites frente a la rendición de cuentas. Asimismo, se ha señalado que el "chiquihuetazo" —el despojo de Canal 40 por parte de Salinas Pliego en los años 90— ocurrió después de que dicha televisora, en su formato crítico anterior, exhibiera los abusos de Marcial Maciel. Se ha sugerido que este acto fue respaldado por empresarios cercanos a la red de influencias de los Legionarios de Cristo; es relevante destacar que dicho despojo se consolidó durante el gobierno de Vicente Fox, cuya esposa mantenía una estrecha relación con el fundador de la congregación.
John Brockman, "Edge" y el Círculo de la Superioridad Genética
Para comprender el entramado que unía a Salinas Pliego con Epstein, es indispensable analizar la figura de John Brockman. Este influyente agente literario dirigió la plataforma conocida como Edge (o el "Club Edge"), un foro que inicialmente buscaba promover la denominada "Tercera Cultura" con el propósito explícito de eliminar las preguntas éticas y morales de las humanidades para reemplazarlas por supuestas verdades científicas incuestionables.
"Epstein tomó la plataforma Edge y la convirtió en el Círculo de las Mentes Brillantes, financiándola con sumas millonarias para promover un darwinismo social que justificara la superioridad de los billonarios".
Bajo el mecenazgo de Epstein, quien inyectaba millones de dólares anuales, este círculo impulsó teorías ligadas a la eugenesia, el racismo natural y la psicología evolutiva distorsionada. La premisa central que compartían estos personajes de ultraderecha consistía en que la dominación de los ricos sobre los pobres, y de los hombres sobre las mujeres y niños, no obedecía a un sistema histórico de desigualdad, sino a una "superioridad genética".
Intelectuales financiados por esta red llegaron a extremos aberrantes, como el antropólogo Robert Trivers —invitado recurrente de Salinas Pliego en México—, quien ante agencias internacionales defendió las relaciones con menores de 14 o 15 años argumentando fundamentos biológicos, y que posteriormente fue investigado por el FBI por la violación de una menor de edad. Estas teorías servían como una suerte de blindaje ideológico para abusos de poder sistémicos.
Este tipo de posturas discursivas permisivas o ambiguas frente a los derechos de las infancias no fueron exclusivas de los invitados extranjeros. En el entorno local, se inscribe una de las polémicas más notorias de la corporación: el hecho de que uno de los colaboradores más cercanos e históricos de Salinas Pliego, el periodista Sergio Sarmiento, escribió un texto sumamente controversial titulado "Amor menor", publicado en octubre de 2009. El escrito desató una severa condena y escrutinio público bajo acusaciones de intentar matizar o normalizar las relaciones afectivas o sexuales entre adultos y menores de edad. Para diversos críticos, este antecedente expone una perturbadora coincidencia en la relativización de discursos sobre la minoría de edad dentro del núcleo intelectual cobijado por el dueño de TV Azteca.
Andrés Roemer y la sucursal mexicana: "La Ciudad de las Ideas"
La conexión global de la red de Epstein con México encontró su principal puerto de entrada a través de Andrés Roemer, exconductor de TV Azteca y uno de los operadores intelectuales de mayor confianza de Ricardo Salinas Pliego. El propio John Brockman llegó a citar y elogiar a Roemer en sus textos, calificándolo como un "catalizador crucial" para el debate global.
Con el respaldo absoluto de Salinas Pliego y el uso de la estructura mediática de TV Azteca, Roemer fundó y organizó el festival internacional "La Ciudad de las Ideas" en el estado de Puebla. Este evento, que sirvió como vitrina en México para los mismos "científicos" y charlatanes financiados por el entramado de Epstein (como Richard Dawkins o Steven Pinker), operó con un financiamiento de 582 millones de pesos provenientes del erario público entre los años 2008 y 2024.
El trasfondo de los organizadores del festival de Grupo Salinas refleja un alarmante patrón. "La Ciudad de las Ideas" inició bajo la gestión del exgobernador poblano Mario Marín, conocido popularmente como "El Gober Precioso", actualmente recluido en un penal de máxima seguridad por la tortura de la periodista Lydia Cacho, quien precisamente destapó una red monumental de trata infantil en Quintana Roo.
Por su parte, Andrés Roemer se encuentra bajo rigurosos procesos judiciales tras haber estado refugiado en Israel, enfrentando solicitudes de extradición a México derivadas de cerca de cien testimonios públicos y múltiples carpetas de investigación formalizadas por delitos de acoso, agresión sexual y violación.
Ramificaciones internacionales y el Círculo del Poder: El Príncipe Andrés
El ecosistema de relaciones que rodeaba a Epstein no se limitaba a intelectuales orgánicos y magnates de medios; requería de la protección y legitimidad de las más altas esferas del poder político tradicional. Es ahí donde encaja la estrecha relación de la red con figuras como el Príncipe Andrés de Inglaterra, el Duque de York.
Lejos de ser hechos aislados, la coincidencia de Salinas Pliego en los mismos listados y círculos de influencia operados por Brockman y Epstein sitúa al empresario mexicano dentro de una sofisticada estructura internacional. Es la misma red en la que el miembro de la realeza británica terminó despojado de sus títulos militares y patrocinios reales debido al escándalo de abuso sexual derivado de su estrecha amistad con Epstein. El factor común en este club selecto siempre fue el mismo: la acumulación de capital, el control de medios masivos y la impunidad política entrelazada con dinámicas transnacionales de abuso. Hay fotografías que muestran al Príncipe Andrés conviviendo cercanamente con Ricardo Salinas Pliego y su esposa
Hoy en día, a pesar de las detenciones, procesos penales y condenas de figuras clave como Marín, Epstein o los juicios contra Roemer, el control de dichos festivales y plataformas ideológicas en México sigue estando bajo el amparo de TV Azteca a través de la Fundación Salinas Pliego, dejando en el aire profundos cuestionamientos éticos y legales sobre la persistencia de estas estructuras en el país.
Geopolítica, alianzas transnacionales y las sombras del archivo Epstein
Finalmente, estas ramificaciones de poder no se limitan a la esfera intelectual o de la filantropía corporativa, sino que se extienden hacia una agenda geopolítica de alcance iberoamericano. Diversos análisis y observadores políticos apuntan a la alianza estratégica de Ricardo Salinas Pliego con figuras internacionales como los expresidentes José María Aznar (España) y Andrés Pastrana (Colombia), orientada a impulsar tanto a corrientes de la ultraderecha en América Latina como a perfiles políticos específicos en México, entre los que destacan Alessandra Rojo de la Vega y la gobernadora Maru Campos. Este entramado de influencia contaría además con el respaldo activo del cuestionado expresidente Felipe Calderón y de prominentes figuras de la derecha española como Cayetana Álvarez de Toledo e Isabel Díaz Ayuso. El hecho de que varios de estos actores y sus círculos de articulación política coincidan recurrentemente en los registros, agendas o redes adyacentes a los archivos de Jeffrey Epstein abre profundas e inquietantes interrogantes sobre cuáles son los verdaderos fundamentos éticos, financieros e ideológicos en los que se sostienen estas alianzas transnacionales.